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Archivo para febrero, 2007

Al Gore, cuestionado

Miércoles, 28 de febrero de 2007

gore.jpg¿Vive Al Gore, el líder ecologista más famoso de EEUU, según sus principios? Sí, dicen sus portavoces. No, dice un centro de estudios de Tennessee cuyos responsables aseguran que, pese a “ir de verde” por la vida, el ex vicepresidente consume 20 veces más energía que una familia media.

La polémica sobre la coherencia de Al Gore llega sólo unos días después de que el aspirante a la Casa Blanca en las elecciones del 2000 recibiese un Oscar por su documental ‘An inconvenient True’ (‘Una verdad incómoda’), en el que alerta de las nefastas consecuencias del calentamiento global e invita a sus compatriotas a reducir el consumo de energía.

“No parece que se esté aplicando su propia receta”, dijo Trent Seibert, portavoz del Tennessee Center for Policy Research, un centro de estudios promotor del libre mercado que, nunca mejor dicho, ha sacado a la luz las facturas eléctricas del ex vicepresidente estadounidense.

El informe alcanzó prominencia nacional a última hora del lunes tras aparecer colgado en la conocida web de noticias ‘Drudge Report’, que destapó el escándalo de los devaneos de la becaria Mónica Lewinsky con Bill Clinton cuando éste ocupaba la presidencia.

Los datos, que no han sido desmentidos por Al Gore, muestran que el director de ‘Una verdad incómoda’ gastó alrededor de 24.600 euros (unos 30.000 dólares) en electricidad el año pasado en su residencia de Nashville (Tennessee), una mansión con 20 habitaciones, ocho cuartos de baño y una vivienda aneja para invitados.

Kalee Kreider, una portavoz de los Gore, aseguró en declaraciones a la cadena de televisión ABC que cada familia tiene distintas necesidades energéticas. En esa línea, no falta quien señale que con una vivienda de 930 metros cuadrados, muy superior al tamaño de la residencia media, no es de extrañar que los Gore consuman más que la media.

Kreider insiste en que la cosa no queda ahí y señala que los Gore han tratado de reducir su “huella de carbono” (emisiones de dióxido de carbono, CO2, de las que es responsable cada individuo) al adquirir gran parte de su energía a través de fuentes renovables como el sol y el viento.

La asesora aseguró, asimismo, que los Gore están instalando paneles solares en su mansión de Nashville, lo que les ayudará a reducir su consumo energético.

Esos esfuerzos no impresionan a Drew Johnson, presidente del Tennessee Center for Policy Research, quien dijo “apreciar” la idea de los paneles solares en declaraciones a ABC, pero recordó que los Gore también tienen faroles de gas en su jardín, una piscina caldeada y una puerta eléctrica.

“Aunque agradezco que haya cambiado algunas bombillas (lo cierto es que Gore) no tiene el estilo de vida por el que aboga”, apuntó Johnson, quien destaca, en una entrevista que publica el periódico local ‘Tennessean’, que el ex senador demócrata gasta tanta energía en un mes como una familia media de EEUU en un año.

Una de cal y otra de arena

Pese a las críticas, el rotativo de Tennessee recuerda que Gore es uno de los fundadores de Generation Investment Management, una firma que invierte, entre otros, en proyectos solares y eólicos que reducen el consumo de energía alrededor del mundo.

El centro de Tennessee aseguró no tener ninguna agenda oculta, una afirmación que cuestionan algunos observadores que ven el informe un esfuerzo concertado para desprestigiar a Gore.

Los que se apuntan a esa teoría mencionan, por ejemplo, la investigación realizada este mes por el canal conservador de televisión Fox en la que cuestionaba el uso, y abuso, de aviones privados por parte de Gore en el 2000.

Al ex vicepresidente le avala de todos modos, una larga trayectoria ecologista de más de dos décadas, en las que ha sido una de las primeras voces en alertar contra el calentamiento global y en las que se ha atrevido a defender causas perdidas en EE UU como la adhesión de este país al Protocolo de Kioto.

Jorge Mestre Política internacional, Varios

Al-Russafi

Sábado, 10 de febrero de 2007

Al-Russafi será el nombre de una nueva biblioteca del Ayuntamiento de Valencia en el barrio de Ruzafa. Un homenaje a un intelectual de un ejército invasor y un regalo a los filoislamistas. Vamos como si dentro de 500 años, los “no a la guerra” le levantasen un monumento a Bush. Rita Barberá ha hecho una nueva concesión a la interculturalidad mal entendida y unilateral. Habría que recordar que cuando los musulmanes invadieron la Península, cambiaron nombres de ciudades y se impusieron a golpe de batalla y cimitarra.

Todo el rollo de la convivencia de culturas es un mito nacido en el romanticismo del siglo XIX y es falso. Los cristianos y los judíos en época musulmana vivían en barrios separados y por las noches se cerraban las puertas que los separaban de los árabes. Los cristianos pagaban un impuesto especial y eran ciudadanos de segunda clase, cuando un cristiano se cruzaba con un musulmán debía cederle el paso agachando la cabeza.

¿Se imagina alguien a los turcos recuperando a Estambul su nombre de Constantinopla? ¿O a algún estado musulmán enalteciendo a los primeros santos cristianos?

 

Jorge Mestre Varios

Bandera e himno

Lunes, 5 de febrero de 2007


López Garrido no quiere ver banderas en las manifestacionesAl PSOE, por boca de Diego López Garrido, no le gusta que nadie ondee la bandera de España o se interprete el himno nacional. Si alguien lo hace, como ocurrió en la manifestación del pasado sábado, “transgrede” las leyes según López Garrido. Vamos, se convierte en un hereje. Pues no señor. La ley que ahora tergiversa dice los sitios donde por narices hay que poner el himno, pero no lo prohíbe, porque himno y bandera nos pertenecen a todos y jamás se prescribirá su uso. Si uno quiere tararearlo en su coche, entonarlo en casa o con un grupo de amigos está-en-su-derecho, sólo con el riesgo de ser sometido al castigo de la izquierda inquisitorial que todo aquello que no le gusta, termina prohibiéndolo.

El verdadero problema de este PSOE es que como a sus actuales dirigentes les produce grima los símbolos nacionales, tampoco quiere que nadie haga uso de ellos. Pues bien, me acabo de colocar una bandera de España de metro y medio en el balcón de mi casa porque no consiento que nadie hiera mi orgullo patriótico. Aunque la bandera represente a una España que no existe, no pienso cambiarla ni por la bandera roja, ni por la del arco iris, ni por la de la Segunda República… todas ellas tan presentes en las marchas contra la guerra de Irak, que no contra la guerra de Somalia, contra el genocidio de Sudán o contra la bomba atómica de Irán y done nunca nadie muestra la rojaigualda.

Y que nadie me toque mi bandera que, por cierto, tuve que comprarla en Ebay porque me niego a tener que adquirirla en establecimientos de artículos militares, únicos sitios que comercializan las banderas españolas, porque quien la vende es tachado de reaccionario o fascista por los inquisidores habituales.

Jorge Mestre Política española, Varios

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