José Tomás

Una burla a la justicia

La llegada del sastre, José Tomás, a las puertas del TSJCV acompañado por trabajadores de la Cuatro, empresa hermana de El País en el grupo Prisa, supone una de las mayores burlas a nuestro sistema judicial de los últimos tiempos.

Que un individuo tenga la poca vergüenza de personarse a declarar sobre un tema donde se trata de dilucidar aspectos tan relevantes como los incluidos en el “caso Gürtel” y lo haga acompañado por periodistas de un medio de comunicación que se ha caracterizado por arremeter activa y pasivamente contra Francisco Camps, no puede quedar en nada. Y no voy a ser yo quien valore la ética o falta de ella de un medio de comunicación que forma parte activa de todo esto, pero lo que no se puede dejar pasar por alto es el ejemplo más gráfico de lo que tenía visos de ser un montaje y hoy ha demostrado más que nunca que realmente lo es.

El sastre llegó en tren a Valencia y fue recogido por el equipo de la Cuatro quienes le grabaron declaraciones como si el susodicho José Tomás se tratara de un showman. Cabe preguntarse si ha existido contraprestación económica de un personaje de escasa catadura moral, que le da lo mismo 8 que 80, que se ha prestado a un circo mediático y que el día menos pensado nos lo encontramos entrevistado por Javier Sardá en su fallida La Tribu.

Tras la ocurrido hoy, podemos empezar a hacernos una idea de los nombres y apellidos que han estado detrás de toda esta campaña política que el propio Camps denunció durante su comparecencia al magistrado, José Flors. Ya tenemos dos piezas del rompecabezas, el sastre, Prisa…, y aún queda por descubrir a dos o tres protagonistas, al margen del coro que jalea todo este circo diariamente y los jueves desde las Cortes valencianas.

Escrito el por Jorge Mestre en Medios de comunicación, Política española, Política valenciana Dame tu opinión

El sastrecillo confidente

José Tomás, sastre de corte y confección, quiere pasar de ser el sastrecillo confidente de Garzón al sastrecillo valiente de los hermanos Grimm. Es el sastrecillo confidente que quiere salir impoluto de cualquier acusación que lo vincule con la elaboración de facturas falsas, o facturas a medida en su argot profesional. Es el sastrecillo que se nos presenta como nuevo moralista descubriéndonos lo malos que son el Bigotes, Pablo Crespo y Correa que con fardos de billetes de 500 euros pagaban cargos falsificados.
Tomás sigue los pasos del personaje del cuento de los escritores alemanes y codicia una fama que le saque del anonimato por decir lo que muchos quieren escuchar, aunque suponga mentir y contradecir lo dicho anteriormente.
El caso es que José Tomás no infunde ninguna credibilidad pues para salir airoso de su situación se ha puesto a disparar con sal contra todo lo que se mueve a su alrededor. Lo curioso es que haya gente que da pábulo a las manifestaciones suyas cuando en otras ocasiones estos mismos han criticado las entrevistas a otra clase de confidentes por parte de también otros medios de comunicación.
No se puede estar juzgando día y noche a Camps por las manifestaciones de una persona que hoy dice blanco y mañana negro, salvo que se quiera derribar al enemigo político como sea y al precio que sea en un ejercicio de cinismo más propio en la Roma de Nerón que en la España democrática.
Francisco Camps se ha caracterizado siempre por mantener las formas, por su carácter comedido y por la prudencia. Pero bien ahora haría en adelantarse a los acontecimientos, dar un golpe de efecto que zanje el asunto de los trajes de una vez por todas, porque sus enemigos le tienen cogida la medida y saben por donde golpearle.

Escrito el por Jorge Mestre en Varios Dame tu opinión
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